Respuesta breve
Una configuración de daño explosivo con conjuros funciona cuando una ventana de control se convierte en un paquete de daño planificado. No lancéis todos los conjuros en cuanto termine su recarga. Conservad el maná hasta que el jefe se comprometa y combinad después Inmovilización u otra herramienta de control con un remate corto de bastón, un golpe de espíritu y un plan opcional de transformación.
Situación del jugador objetivo
Usad esta configuración cuando ya tengáis suficientes conjuros y espíritus para que el problema sea el orden, no los desbloqueos. Resulta idónea contra jefes de mitad o final de la partida con ventanas claras de castigo y fases posteriores peligrosas que queráis acortar.
Ruta de la configuración
- Mysticism: usad Inmovilización cuando cree una continuación garantizada.
- Alteration: llevad Cloud Step para replegaros con seguridad o Roca sólida contra un objetivo de contraataque definido.
- Strand: usad A Pluck of Many solo cuando el jefe permanezca controlado el tiempo suficiente para que importen los aliados.
- Espíritu: elegid daño explosivo que impacte deprisa después del control.
- Postura: escoged la que tenga el remate fiable más rápido para esa oportunidad.
- Transformación: reservadla para una segunda fase de daño explosivo o para sobrevivir una vez gastado el paquete de conjuros.
El maná es el recurso limitante de esta configuración. Invertid Sparks y equipo en los conjuros que realmente uséis y mantened sencillo el resto del plan.
Rotación
Explorad al jefe hasta conocer la ventana de recuperación. En un intento serio, esquivad hacia esa ventana, lanzad el control, aplicad el combo corto de la postura, usad el espíritu si no puede fallar y después gastad concentración o repliegaos. Si la transformación forma parte de la rotación, usadla tras la primera ráfaga únicamente cuando el jefe siga vulnerable o necesitéis sobrevivir a una fase más difícil.
La secuencia debe ser lo bastante corta para terminar antes de que el jefe reanude la presión. Si escapa antes de que impacten el espíritu o la concentración, eliminad esa pieza de la ráfaga.
Enfrentamientos favorables
El daño explosivo con conjuros destaca contra jefes que se comprometen con grandes ataques, se tambalean de forma fiable o tienen fases que podéis atravesar con maná reservado. También es potente cuando una fase tardía concreta resulta más peligrosa que el inicio.
Es débil contra enemigos que rompen pronto el control, se mueven sin parar, pasan mucho tiempo en el aire o castigan los lanzamientos largos. Contra ellos, un plan centrado en el bastón con una única herramienta de repliegue reservada suele superar a un paquete completo de conjuros.
Cuándo cambiarla
Cambiadla si llegáis a la fase difícil sin maná o si el paquete de conjuros falla a menudo. Usad una configuración de daño de espíritu si este realiza la mayor parte del trabajo. Emplead una de transformación si la seguridad de la forma de jefe es la verdadera causa de la mejora. Usad Smash Stance o Thrust Stance si las ventanas normales del bastón ya bastan.
Plan de recuperación
Si falla la ráfaga, reconstruidla desde la primera pieza que no impactó. ¿Lanzasteis el control desde demasiado lejos? ¿Tardó demasiado el espíritu? ¿Falló la concentración porque el jefe se movió? Eliminad la acción poco fiable y volved a probar. Una ráfaga menor que acierta siempre es más potente que una rotación completa que solo funciona en intentos perfectos.
Siguientes pasos relacionados
Fuentes
- List of All Spells guide
Referencia sobre categorías de conjuros, costes de maná, tiempos de recarga y funciones de combate.
- Best Spirits to Use guide
Referencia sobre las funciones de los espíritus para elegir daño explosivo, utilidad o recuperación.
- All Transformations guide
Referencia sobre el medidor de transformación y la planificación de formas contra jefes.